| Mi Perfil |
Oscar Adolfo Orazi
Ingeniero White - Argentina |
| Soy retirado de la Armada. En la actualidad trabajo como docente en la Escuela de Suboficiales de la Armada.Cuando era chico tenía cierta facilidad para hacer composiciones y redacciones que nunca desarrollé siendo mayor, por que mi trabajo estaba relacionado con las reparaciones técnicas en los radares. Tengo 59 años, a los 50 atravesé una experiencia muy particular y de allí en más comencé a escribir con cierto sentimentalismo o melancolía poética. Como excombatiente de la gesta de Malvinas, el contenido de las experiencias atravesada siempre es una causa motivadora. |
|
|
|
Últimos comentarios de este Blog |
03/04/12 | 20:38: Santiago Bellinzona dice:
Estimado, soy el hermano de Diego, tenes datos erroneos Diego no era hijo unico, Diego no vivia con sus tios, Diego no tuvo una novia en Bahia Blanca, por favor como hermano de el verifica tu relato antes de afirmar cosas que no son ciertas. |
05/02/12 | 08:09: Elena A.Navarro(Falta tiempo para tanto decir) dice:
Interesante relato sobre la Antartida, muy bueno, estuve pensando que opinarás de la llegada del principe a las Malvinas. |
26/12/11 | 08:41: Elena A.Navarro(Falta tiempo para tanto decir) dice:
Triste relato de lo que vivimos, de los que vivieron la guerra en carne propia, muy bueno tu texto siempre que leo algo de la Guerra de Malvinas y del destino de los soldados me conmuevo profundamente, volver los hechos atrás no se puede impdir esa guerra perdida de antemano y las vidas que dejaron nuestros hermanos, solo queda levantar las Banderas a nuestros hermanos que dejaron su vida y a todos los que aún luchan con el recuerdo. Estoy realmente conmovida y me adhiero a tu sentir. |
|
|
|
Dualidad del silencio - Italia d´amare
Poesías en español e italiano
Los poetas son seres cuyos ojos no sólo sirven para mirar el mundo sino para mirarse por d... Ampliar
$ 40.00 |
|
Oscar Adolfo Orazi VIVENCIA DE GUERRA
Ubicación geográfica: costa este de Puerto Argentino.
Unidad operativa: GRUPO DE APOYO DEFENSA AIRE (GADA) 601Ejército Argentino.
Rostros adustos que denotan sufrimiento regresan del frente, ellos han perdido el calor de su juventud, la guerra los ha modelado en un cambio abrupto de personalidad, a algunos les brilla el lagrimal, conviven con la congoja, una lágrima discurre por su mejilla, ellos han vivido múltiples experiencias límites en el filo de la vida y la muerte, han visto caer muy cerca a compañeros cuyas vidas se fueron apagando discurriéndose en un charco de sangre, el saber que bien pudo ser él mismo, por un lado, alivia esa congoja, pero por otro les resulta incomprensible, propio de la gran amistad que han hecho en los momentos más duros de sus vidas con seres que ayer eran amigos y hoy ya no están. Sus ojos no parpadean están fijos, su mirada perdida en el tiempo, su conciencia es la que mira hacia su interior, ella rememora hechos o conversaciones que martillan, golpeando constantemente sobre loa que le resulta inexplicable a la razón humana.
La memoria trabaja incansablemente, queda detenida en un diálogo que pervive a través del tiempo, en su mente, con inusitada espontaneidad. El entonces conscripto Diego Martín Bellinzona, refiriéndose a los compañeros que la noche anterior compartimos juntos una cena, y que el día siguiente caerían con aquel misil que se guía a través de la emisión del radar que lo ha detectado. Al enterarse Diego me comenta: -“Vio Cabo ayer les tocó a ellos, un día de estos nos va a tocar a nosotros”-
En aquel instante atiné a responderle: - “No te preocupes esto pasará pronto y todos vamos a volver a la vida normal”-
Como poder interpretar que a través de aquellas palabras él estaba marcando su destino, prefijando su futuro, tan solo transcurre una semana más y él cae atravesado por las esquirlas del bombardeo naval.
“Los estampidos atronadores de las unidades navales imperialistas bombardean sin piedad, Son lenguas de fuego que surcan el firmamento, gimiendo un sonido letal, tratando de imponer su autoridad, Al chocar sobre el suelo producen cráteres artificiales, lastiman la superficie terrestre, desprenden perdigones de acero con sed de sangre y hambre de muerte”.
El cuerpo a tierra, aferrados al fusil como sustento de vida, el despedirse de la familia, encomendándose al altísimo, pidiéndole que se apiade de los errores cometidos: -“que Dios nos proteja a todos y el deseo de que esto termine lo antes posible”
Pero el ruego a veces no alcanza, y unas esquirlas dañinas impactan en la humanidad de Diego Martín, su vida se desvanece en una mancha de sangre, él ha entregado lo más sublime de su ser, su propia existencia, por nuestra causa, la de todos los argentinos, la de todos los que habitamos este bendito suelo y muchas veces no sabemos valorarlo especialmente el comprendido en nuestra plataforma marítima.
La memoria sigue actualizando lo vivido......me pongo en al piel de sus queridos padres y la congoja pervive en mi interior. Diego era único hijo, oriundo de Buenos Aires, paraba en casa de sus tíos en Mar del Plata, (el GADA 601, tiene su asiento natural en dicha zona), un ser dotado de un carácter sumiso, amable muy respetuoso, esas personas que se saben ganar el aprecio con solo tratarlo. Conocía Bahía Blanca pues había tenido una novia por estos lares, cuyo papá estaba ligado al club Olimpo. Ya había terminado la conscripción y fue convocado por la experiencia que tenía en sus funciones. Hicimos una gran amistad y en esas situaciones límites cobra otra dimensión, de allí el recuerdo tan impactante.
El anticristo anglosajón quebró su vida, su alma, por su forma de ser, se ganó el Reino de los Cielos.
Amistad, con ojos poéticos
Una flor se vio cautivada por una agraciada sonrisa femenil, notó que esta le observaba con atención, germinando una hermosa empatía. Allí, la flor se dirigió a ella diciéndole: “Yo quiero regalarte mi colorido para que al mirarme te reflejes en cada uno de mis pétalos, así al irradiar tu sonrisa podrás contagiar optimismo, germen de la más espontánea alegría. Quiero manifestarme en tu vida, con una palabra perfumada, para atraer con mi fragancia las cosas bellas de la vida. Te entrego mi mirada tierna junto al sol que con radiante esplendor ilumina tu nombre y dejaré un beso en la nobleza de tu alma para que me cuides y siempre en tu corazón me guardes”. Por último la flor le recalcó: “Y nunca te olvides que eres parte sustantiva de la Creación, quién te hizo tan generosa, bella y noble”. Ellas se unieron en un fraternal abrazo, sellando una amistad leal y verdadera que llega a lo más profundo del alma. Ambas le agradecieron a Dios el sublime sentido de su esencia, nada menos que embellecer y exaltar la vida del ser humano, en su tránsito hacia la eternidad. La sonrisa sintiéndose muy halagada, al despedirse, prometió hacerse presente con la mayor frecuencia posible.
EN ADHESION A LOS TREINTA AÑOS DE LA GESTA SENTIMIENTO MALVINENSE
El gélido estampido del bombardeo naval se hace presente, ¡Cuerpo a tierra! Camaradas, compatriotas, seres humanos caen en el fragor de la lucha. La búsqueda de Dios tratando de encontrar respuestas a un extenso interrogatorio que la razón humana no puede responder, van forjando una experiencia de vida. De tanto pensar en ellas, por toda la experiencia vivida, un noble sentimiento se ha incubado en mi interior y en esa forma de sentir, la celeste y blanca permanece flameando, con orgullosa realidad. Soberbia y altanera se mece al ritmo de los fuertes vientos reinantes. Atrás quedó una guerra, con sus inevitables consecuencias, pérdidas de vidas humanas, mutilación de órganos, severos trastornos psicológicos, virtudes propias del accionar demoniaco. Pero todo eso, lejos de amilanar el sentimiento, por el contrario, se ha potenciado un soberano e irresistible sentir hacia ellas. Nuestras queridas hermanas se hacen querer por encima de todas las contingencias terrenales. ¡Cómo quisiera encontrar el camino para hacerlas mías!, sus nombres Soledad y Gran Malvinas. Son Ellas, un sentimiento nacional. El mundo entero ha de saber, desde lo material y espiritual fueron, son y serán: ¡BIEN ARGENTINAS! La turba, de su superficie aflora en lo negruzco de su lodo siempre presente por la lluvia persistente. La espesura de su neblina resiste los vientos constantes. Su elevada humedad e intenso frío están presentes, es allí donde el hidalgo soldado argentino forja su temple. Y en esa naturaleza tan agreste, al enemigo invasor les hace frente. ¡OH soldado argentino! Huracanes de acero quiebran tu vida en valerosa y transcendental resistencia. ¡Héroes de nuestra gesta, cubiertos de gloria han dejado lo más sublime de su ser, su propia existencia, en sigilosa custodia de nuestros inalienables derechos! Sus almas claman en silencio espiritual para que cuarenta y cinco millones de argentinos, dejando de lado sus diferencias, reflexionen por el sacrificio realizados por ellos, forjando un clamor con pasional vehemencia; un grito estremecedor de globalizante contenido, un sapucai que brota de las entrañas más profundas de la Pachamama, buscando estremecer, conmover, la modorra de las instituciones que rigen las directrices del Derecho Internacional: ¡Las Malvinas fueron, son y serán argentinas! El anticristo de su poder se vanagloria, exhalando un arrebatado colonialismo imperialista. El surgimiento de nuevas potencias en el escenario internacional, inexorablemente pondrán punto final al dañino y prepotente poderío anglosajón. La Nación Argentina, Dios mediante, sabrá de victoria, justicia y nobleza, en su momento de mayor grandeza.
VGM OSCAR ADOLFO ORAZI DNI: 10158188 SISCO 3581 8103 INGENIERO WHITE TE: 4571815 ooscaradolfo@yahoo.com.ar
|
|
|
|
|
|